|
Las actividades de tatuaje, «piercing» y similares tienen en los últimos años
una importante pujanza en la población, especialmente entre los jóvenes.
Existe un riesgo al someterse a estas prácticas. Así, por ejemplo, la sangre
puede ser vehículo potencial de transmisión de enfermedades, principalmente los
virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la hepatitis B (VHB) y la hepatitis
C (VHC).
Por ello, es necesaria la puesta en marcha de medidas que preserven la salud
tanto de los usuarios de los establecimientos donde se realizan como del propio
personal que aplica estas técnicas.
A tal fin, desde la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria se ha
desarrollado una legislación específica (al igual que existe en otras
Comunidades Autónomas de nuestro país): el Decreto 72/2006, de 15 de junio (Boletín
Oficial de Cantabria del 26), por el que se regulan las condiciones
higiénico-sanitarias de los establecimientos donde se realizan prácticas de
tatuaje, micropigmentación, perforación cutánea y otras técnicas similares de
arte corporal.
|